Hablar de sostenibilidad también significa compartir conocimiento, ideas y abrir nuevas vías de investigación.
Por eso, la celebración de congresos y encuentros especializados tiene un papel fundamental: permiten que investigadores, empresas y profesionales del sector puedan presentar sus trabajos, intercambiar experiencias y plantear nuevas preguntas ante los retos que tenemos por delante.
El pasado 9 de septiembre tuvimos la oportunidad de participar en el 6th Global Congress on Climate Change (GCCC-2026), un encuentro en el que la investigación y la innovación fueron protagonistas.
En representación de Agrosolmen participó Manuel Soler Méndez, director técnico de la empresa e investigador del Grupo de Investigación de Ingeniería Agromótica y del Mar de la Universidad Politécnica de Cartagena.
Durante su intervención presentó un trabajo centrado en una cuestión especialmente relevante para el sector ganadero: cómo encontrar nuevas vías para reducir el impacto ambiental asociado a la gestión del purín.

Un reto especialmente relevante para la ganadería porcina
La ganadería porcina tiene un peso importante en España y, especialmente, en regiones como la Región de Murcia, donde la actividad ganadera forma parte del tejido productivo.
Esto hace que avanzar hacia una gestión cada vez más sostenible de los residuos generados por las explotaciones sea un reto que requiere conocimiento, investigación y nuevas herramientas.
El purín contiene nutrientes que pueden ser aprovechados y, al mismo tiempo, su gestión puede estar relacionada con emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero.
Por eso, el objetivo no es únicamente gestionar un residuo, sino buscar formas de aprovechar mejor los recursos y reducir su impacto ambiental.
¿Qué revelan los ensayos con tecnología EBD?
Bajo el título “Passive Microbial-Driven Climate Mitigation in Livestock Systems”, la exposición mostró los resultados de los ensayos de campo realizados en explotaciones comerciales de Huércal-Overa, Puerto Lumbreras y Fuente Álamo.
El estudio evaluó la eficacia de los Dispositivos de Balance Ambiental (EBD), una solución pasiva que no requiere suministro eléctrico, reactivos químicos ni aditivos microbiológicos, y que actúa sin entrar en contacto directo con el purín.
Principales hallazgos observados en los ensayos:
- Reducción de emisiones de gases: Se registraron bajadas significativas en la concentración de gases clave como el amoníaco concentración de gases clave como el amoníaco (NH₃), el sulfuro de hidrógeno (H₂S) y el metano (CH₄).
- Mejora en la composición del purín: El tratamiento redujo parámetros como el nitrógeno amoniacal, el nitrógeno total, los sólidos disueltos totales y la Demanda Química de Oxígeno (DQO).
- Efecto progresivo y acumulativo: Las reducciones fueron aún mayores cuando el purín provenía de alojamientos previamente tratados con EBD, lo que confirma que se trata de un proceso biológico y fisicoquímico progresivo en el tiempo.
Estos datos confirman la eficacia de la tecnología en condiciones reales de producción y abren la puerta a seguir profundizando junto a la UPCT en los mecanismos microbiológicos que hacen posible esta transformación.

Un compromiso constante con el sector
Estos resultados demuestran que es posible encontrar nuevas formas de abordar la de residuos combinando el trabajo diario en granja con la investigación científica. Avanzar hacia una ganadería más sostenible es un camino continuo, y comprobar sobre el terreno que existen alternativas eficientes nos anima a seguir investigando y colaborando con el sector.
En Agrosolmen nos motiva formar parte de esta evolución, aportando herramientas limpias y prácticas que ayuden a cuidar nuestro entorno y a facilitar el día a día en las explotaciones.
Y es que, en ocasiones, avanzar empieza simplemente por hacerse una pregunta diferente.